Escrito por: Ciara Morris

Alrededor de un 20% de los automóviles particulares a gasolina que circulan por la capital reprueban los parámetros de emisiones contaminantes, de acuerdo con las pruebas realizadas a unos 400 vehículos por el grupo AirES en la UTP. Este hallazgo forma parte de un proyecto iniciado en 2022 por la Dra. Franchesca González Olivardía, respaldado por SENACYT y CEMCIT AIP, que combinó mediciones continuas a la entrada de la universidad con simulaciones computacionales para analizar el grado de exposición de la ciudadanía. La investigación evidenció que la acumulación del parque vehicular provoca excesos diarios de dióxido de nitrógeno respecto a las guías de la OMS y el MINSA, al tiempo que genera pérdidas económicas directas para los conductores por el desecho de hidrocarburos no quemados. Para poblaciones vulnerables como buhoneros y usuarios del transporte público, expuestos por más de cuatro horas al día a este ambiente, las consecuencias se traducen en un riesgo incrementado de padecer alergias infantiles, afecciones respiratorias y secuelas en el desarrollo cognitivo, respaldando la urgencia de actualizar la normativa vehicular y expandir la red de monitoreo urbano.