Evaluaciones desarrolladas por el proyecto “Estimación numérica de la exposición de peatones a la contaminación atmosférica provocada por el tráfico vehicular” revelan que la falta de mantenimiento vehicular y la congestión vial deterioran gravemente el aire urbano en la capital. Financiada por la SENACYT y gestionada por el CEMCIT AIP, la investigación liderada por la Dra. Franchesca González Olivardía mediante el grupo AirES evidenció que el 22% de los autos particulares y el 50% de los vehículos de transporte selectivo reprobarían los límites vigentes de hidrocarburos no quemados, reflejando tanto un perjuicio ambiental como un gasto ineficiente de combustible. Asimismo, los datos recopilados durante un año en la estación del Campus Víctor Levi Sasso registraron que el dióxido de nitrógeno (NO2) excede de forma continua las guías de la OMS adoptadas por el MINSA (>25 µg/m³ diarios), elevando el riesgo de afectaciones pulmonares, asma y bronquitis en peatones, trabajadores informales y agentes de tránsito expuestos durante prolongadas jornadas al tráfico pesado. Ante este escenario, desde la UTP se enfatiza la urgencia de actualizar la normativa de emisiones de 2009, rediseñar el planeamiento urbano y establecer redes nacionales de monitoreo atmosférico para mitigar los impactos en la salud pública.